En una parcela rústica de 23.180 m² en Pollença, surge una vivienda que interpreta el territorio desde la técnica y desde la emoción. La casa no solo se posa sobre el terreno, sino que lo escucha: adapta su estructura, su materia y su ritmo al pulso del paisaje mallorquín. Desde el primer trazo, el proyecto persigue un diálogo sereno entre arquitectura contemporánea, materiales naturales y decisiones constructivas tomadas con una precisión que los arquitectos reconocerán al instante.
Los 340 m² de planta baja se despliegan como tres volúmenes diferenciados, oeste, este y núcleo central, que ordenan el vivir, el descansar y el llegar. Bajo el ala de dormitorios, un sótano de 140 m² se ilumina mediante un patio inglés que convierte un espacio técnico en un lugar habitable, demostrando que la luz también puede ser parte de la ingeniería cuando se coloca con intención.
Características principales del proyecto:
Superficie construida:
Planta baja: 340 m²
Planta sótano: 140 m²
Piscina: 60 m²
Composición volumétrica: tres volúmenes diferenciados y conectados.
Zona oeste: cocina y sala de estar.
Zona este: dormitorios y baños.
Volumen central: entrada y distribuidor.

La envolvente combina un sistema SATE con acabado acrílico para asegurar eficiencia térmica con un volumen central de mampostería natural, extraída de la propia excavación, que fija la casa al territorio con una autenticidad imposible de imitar. Es un proyecto donde la materia no se elige: se descubre.
En el interior, el microcemento continuo, la piedra caliza y una contención formal muy deliberada generan una atmósfera silenciosa, pensada para durar. Las cubiertas inclinadas se resuelven con vigas de madera recuperada, un gesto que aporta calidez y profundidad a un conjunto de líneas limpias. La carpintería de aluminio de altas prestaciones, equipada con vidrio de control solar y doble cámara, afina esa transparencia que permite que la arquitectura respire luz sin perder eficiencia.
Aquí, cada encuentro está pensado: juntas que casi desaparecen, remates ocultos, un minimalismo que no es estética, sino oficio.

La vivienda confía su climatización a un sistema de aerotermia de alta eficiencia, que alimenta suelo radiante y conductos ocultos de aire acondicionado. Los baños incorporan sistemas de extracción y doble flujo, y la ventilación cruzada se diseñó desde la fase inicial para reducir cargas térmicas, mejorar el bienestar interior y facilitar un uso energético responsable.
La iluminación empotrada sin aros, los registros ocultos y un sistema de control integral permiten que la tecnología permanezca donde debe: presente, pero discreta. Una ingeniería que firma el confort sin firmar presencia.

El verdadero desafío del proyecto residía bajo tierra: una cimentación preexistente, abandonada y condicionante, que obligó a repensar toda la estructura. EPIC resolvió el reto mediante un forjado reticular capaz de absorber grandes luces y redistribuir los esfuerzos con limpieza. Las losas de gran canto y armado reforzado, adaptadas a un terreno exigente, garantizaron estabilidad, continuidad y tranquilidad estructural.
Sobre esta base se eleva una estructura de acero laminado, que libera espacios, permite fachadas más generosas y mantiene la rigidez necesaria sin comprometer la pureza formal del proyecto. Los cerramientos exteriores en ladrillo perforado optimizan el comportamiento higrotérmico, mientras que las particiones interiores de cartón-yeso aseguran precisión milimétrica y una ejecución limpia, ordenada y controlada.
Es una estructura que no busca protagonismo, pero que hace posible la arquitectura.

La arquitectura de Missió 21, la dirección técnica de Josep Miquel Torres, el project management de LF91 y la ejecución de obra de EPIC Constructions conforman una alianza que descansa en la experiencia, la disciplina y un respeto absoluto por el proceso constructivo.
EPIC no interviene para imponer un sello, sino para proteger la intención del proyecto, resolver lo complejo con serenidad y convertir la técnica en un acto de precisión y belleza. Esta vivienda en Pollença es la prueba de que, cuando la arquitectura y la obra trabajan desde la misma sensibilidad, el resultado es un lugar que permanece en el tiempo, sólido en su ingeniería y delicado en su presencia.
Equipo del proyecto:
Arquitectura: Missió 21
Arquitecto técnico: Josep Miquel Torres
Project management: LF91
Contratista principal: EPIC SL
En Epic Construcciones nos encargamos de realizar su proyecto en la obra de sus sueños, acompañamos a los clientes desde la concepción de la primera idea hasta los últimos detalles de su ejecución sin obtener ninguna preocupación. Ofrecemos un servicio personalizado para cada tipo de obra y contamos con los recursos necesarios para resolver cualquier situación.
Coordinamos y asesoramos todo tipo de proyectos y las fases que se constituyen, siguiendo un proceso bien constituido para que todos los elementos que forman parte de la creación de la obra se complementen entre sí hasta obtener los resultados deseados y poder hacer entrega a nuestros clientes.
Certificados de calidad implantados

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